Medir el acceso que realmente se utiliza
Anota el paso disponible entre mueble, WC y ducha, no solo el ancho del plato. Una puerta abatible necesita espacio exterior; una corredera y un paño fijo resuelven el acceso de otra forma. La solución se estudia según la distribución y las necesidades de uso.
Si una persona tiene dificultades para entrar, describe qué movimiento resulta complicado. Eso permite orientar la propuesta sin dar por hecho que una medida o un producto concreto resuelve todas las necesidades.
Altura del plato y recorrido de evacuación
Para reducir el escalón hay que revisar el desagüe y el soporte. Antes de prometer una ducha a ras de suelo se comprueba si existe altura suficiente para la válvula y pendiente adecuada. No conviene encargar el plato hasta conocer esas condiciones.
Si se retira una bañera, se revisan también las paredes que quedan descubiertas y la continuidad de los acabados. El alcance debe recoger cómo se preparan y protegen los encuentros para que la reforma no se limite a colocar el nuevo elemento.
Planificar una reforma con el baño en uso
Explica si hay otro baño, qué horarios de acceso tienes y si se pueden retirar los muebles. Con esa información se acuerdan las fases y se identifican los periodos sin ducha. Los tiempos de puesta en servicio dependen de materiales y secados.
Las consultas desde Valle de Trápaga-Trapagaran se coordinan con el teléfono de Reformas Gómez. Si la motivación es una filtración actual, indícalo antes de hablar de diseño: primero habrá que valorar si es necesario limitar el uso de la ducha.


