El momento de la fuga da una pista
Si el mueble se moja sin utilizar el lavabo, interesa comprobar las tomas de suministro y los latiguillos accesibles. Si ocurre al vaciar el lavabo, la revisión puede centrarse también en el sifón y la válvula. Son orientaciones para explicar el aviso, no una identificación segura del origen.
Seca solo la zona accesible si puedes hacerlo sin tocar conexiones deterioradas y observa desde fuera. Una imagen de la primera gota resulta más útil que desmontar varias piezas y perder la referencia. Cierra la llave accesible si la pérdida sigue activa.
Llaves de paso y mueble preparado
Retira productos y objetos del mueble para facilitar el acceso y evitar que se mojen. Avisa si la llave no gira o si necesitas cerrar el agua general: una llave agarrotada no debe forzarse. Si hay muebles fijados que dificultan el desmontaje del grifo, conviene saberlo antes.
Para sustituir un latiguillo se comprueban longitud, conexión y estado de los puntos de unión. Una pieza nueva no resolverá una rosca dañada o una llave que pierde por sí misma; el presupuesto debe reflejar lo que se encuentre en la revisión.
Cambio de grifo con una revisión del conjunto
Si además quieres renovar el grifo, envía la referencia del modelo y una foto del hueco. Revisar suministro y evacuación en la misma consulta evita confundir dos pérdidas distintas. Al reservar desde Leioa indica todos los elementos que deseas revisar.
Una fuga contenida puede programarse; si no puedes detenerla, llama para confirmar disponibilidad urgente. En ambos casos se acuerdan alcance y acceso antes de dar por cerrada la visita.


